La jornada del domingo en la NFL incluyó varios errores cruciales ocurridos en territorio profundo del rival, siendo el error más dañino el de los New Orleans Saints en París. Tras ir perdiendo 13-10 al descanso contra los Pittsburgh Steelers, los Saints avanzaron hasta la zona roja en la segunda mitad, pero el pase del mariscale de campo Tyler Shough fue interceptado por el linebacker Payton Wilson en la línea de las 10 yardas de los Steelers.
Wilson devolvió la intercepción 18 yardas, permitiendo a Pittsburgh ampliar su ventaja a 16-10 con un gol de campo posterior. La pérdida de balón resultó decisiva, ya que los Steelers consumieron todo el tercer cuarto en su posesión, limitando a los Saints a solo seis jugadas ofensivas totales para el resto del partido.
En un encuentro separado, las decisiones de los entrenadores de los Baltimore Ravens bajo el mando del entrenador jefe Jesse Minter impactaron significativamente su partido contra los Cincinnati Bengals. A pesar de tener una ventaja de 13-0 al descanso, Baltimore no logró ampliar su ventaja, en parte debido a una salida falsa en un intento de cuarta jugada y a la decisión de patear un gol de campo desde la línea de las 6 yardas de los Bengals con 50 segundos restantes en la primera mitad.
El impulso cambió drásticamente en el tercer cuarto cuando Joe Burrow lideró dos jugadas de touchdown consecutivas, poniendo a los Bengals adelante 14-13. Los Ravens respondieron moviendo el balón hasta la línea de las 12 yardas, pero Minter optó por intentar una conversión en cuarta jugada en lugar de asegurar la ventaja con un pateo, una apuesta que finalmente no tuvo éxito.