
La organización de las Atlanta Dream expresó su frustración con la liga tras la decisión de programar el sexto partido de la serie de campeonato a primera hora de la tarde de un jueves. Este horario inusual fue necesario porque el State Farm Arena ya estaba reservado para un partido de los Atlanta Hawks la misma noche.
La directiva del equipo emitió un comunicado público criticando a la liga por ignorar las advertencias previas sobre posibles conflictos de sedes a lo largo de la postemporada. Aunque la franquicia suele disputar sus partidos en el Gateway Center Arena, se tomaron medidas para contar con mayor capacidad de aforo en las rondas finales en las instalaciones más grandes.