
Las esperanzas de postemporada de los Dodgers sufrieron un golpe devastador en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional cuando la dominante apertura de Blake Snell se desmoronó en la séptima entrada. Snell, quien había mostrado una intensidad renovada tras una tambaleante actuación en la Serie Divisional de la Liga Nacional, dominó a los Brewers durante seis entradas, ponchando a nueve bateadores y retirando a 18 de sus últimos 20 bateadores, incluido un tramo en el que abanicó a 14 de manera consecutiva.
Su resistencia le dio a la sufrida ofensiva de Los Angeles justito el tiempo necesario para abrir brecha, ya que un doblete de dos carreras de Will Smith con las bases llenas puso en ventaja a los Dodgers. Pero la noche de Snell terminó en desastre cuando le dio base por bolas al primer bateador de la entrada Andrew Vaughn y luego batalló contra Jake Bauers durante 11 lanzamientos, para finalmente permitir un cuadrangular de dos carreras.
Garrett Mitchell añadió entonces un cuadrangular consecutivo dos lanzamientos más tarde, entregando a los Brewers una victoria por 6-2 y marcando apenas la quinta vez en la carrera de Snell que permitía tres jonrones en un solo partido, ninguno de los cuales había ocurrido en sus 10 apariciones anteriores de esta temporada. El colapso no solo borró el impulso de los Dodgers, sino que también planteó serias dudas sobre sus aspiraciones al tricampeonato de la Serie Mundial.
Los problemas de Snell se vieron agravados por la incapacidad de los Dodgers para capitalizar el bullpen de los Brewers en el inicio de la serie. Tras no poder anotar contra los relevistas de Milwaukee en los Juegos 1 y 2, Los Angeles finalmente rompió el cero en la sexta entrada, llenando las bases con tres boletos contra Abner Uribe.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho y la ofensiva de los Brewers tomó el control, dando la vuelta al marcador con imparables explosivos que sellaron su ventaja en la serie. El mánager Dave Roberts señaló el cambio en la actitud de Snell, describiéndolo como más callado y enfocado, pero el colapso de la séptima entrada eclipsó cualquier promesa temprana.
La derrota traslada ahora la serie a Milwaukee, donde los Brewers buscarán ampliar su ventaja en un Juego 4 que están obligados a ganar.