
San Francisco concluyó una campaña desastrosa con noventa y siete derrotas, terminando entre las peores marcas históricas de la franquicia. El presidente de operaciones de béisbol, Buster Posey, se dirigió a los periodistas junto al mánager Tony Vitello y al gerente general Zack Minasian para confirmar que el grupo de liderazgo regresará para el año siguiente a pesar de la fuerte caída en el rendimiento.
