
De cara al próximo enfrentamiento, una mirada retrospectiva a la histórica rivalidad divisional revela una enorme ventaja histórica para New England a lo largo de sus ochenta y dos victorias contra Buffalo, aunque ese dominio fue fuertemente impulsado por una dupla específica durante sus décadas compartiendo la AFC East. Al reducir el alcance histórico a la era moderna iniciada por la llegada de cierto mariscal de campo novato en 2018, el panorama de la competición comenzó a alejarse lentamente del control histórico de los visitantes.
En los primeros encuentros durante sus primeras tres campañas, el recién llegado tuvo dificultades para abrirse paso contra la dinastía establecida, cayendo en los primeros enfrentamientos, incluida una derrota en diciembre de 2018 y un par de reveses al año siguiente, a pesar de mantener ventajas en los tramos finales o limitar la producción del rival.
