
Los problemas ofensivos de los Chicago Bears se profundizaron el domingo cuando el quarterback titular Tyson Bagent fue reemplazado por Case Keenum a principios del cuarto cuarto. Bagent, quien ya había lanzado dos interceptaciones para ese momento, terminó el partido con 12 completos de 21 intentos para solo 87 yardas, sin aprovechar múltiples oportunidades de anotación.
La defensa de los Packers sofocó la ofensiva de Chicago durante todo el juego, limitando a los Bears a un solo touchdown a pesar de un prometedor regreso de patada que los colocó cerca de la línea de los 31 yardas de Green Bay. La breve participación de Keenum como quarterback no salió mucho mejor, ya que también lanzó una intercepción en un crítico cuarto y abajo desde los 9 yardas, sellando así la victoria de los Packers 31-7 sobre un equipo de Bears que mostró poca potencia ofensiva durante toda la noche.