
Nueva York logró una barrida histórica en la postemporada al derrotar a Minnesota por 87-71, marcando la primera vez que un octavo cabeza de serie elimina al equipo mejor clasificado en las tres décadas de competición de la liga. El entrenador Chris DeMarco guió al plantel a través de una campaña plagada de lesiones, culminando en una actuación dominante con destacadas labores de Jonquel Jones y Breanna Stewart.