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Manchester City cayó por un ajustado cero a uno ante el Brighton and Hove Albion el sábado, sin lograr cobrar completa venganza por su reciente eliminación de la Carabao Cup. A pesar de controlar el ritmo del encuentro y desaprovechar múltiples ocasiones claras a través de jugadores como Iliman Ndiaye y Erling Haaland, el equipo local encajó un gol tempranero cuando un despeje fallido le permitió a Maxim de Cuyper asistir a Yasin Ayari para el único tanto del partido.
El director técnico Enzo Maresca intentó un experimento táctico en el mediocampo al adelantar a Ayyoub Bouaddi a una función de presión avanzada, pero el planteamiento resultó infructuoso y fue modificado antes de cumplirse la hora de juego.
Las frustraciones aumentaron para los locales a medida que numerosas jugadas prometedoras se diluían debido a una mala toma de decisiones y a la sólida resistencia del guardameta Bart Verbruggen. El árbitro Craig Pawson también desestimó cuatro reclamos de penalti diferentes por presuntas manos protestadas por el público del Etihad, aunque una falta tardía sobre Luka Vuskovic parecía mucho más concluyente.
La derrota deja al City en la búsqueda de un equilibrio fiable en el mediocampo frente a rivales de primer nivel tras una tarde en la que su dominio no dio ningún fruto.
