
Tras un segmento preliminar de la campaña marcado por veintisiete reveses frente a tan solo diez victorias, la gerencia inició cambios radicales al destituir al mánager veterano junto con una parte sustancial de su cuerpo técnico. Posteriormente se instaló a un piloto interino para guiar al club hacia adelante durante el resto del calendario.
A pesar de esas dificultades tempranas, el plantel maquinó un resurgimiento extraordinario a mitad de temporada, encadenando una masiva racha ganadora que rescató por completo sus esperanzas de postemporada y culminó en una inesperada clasificación a los playoffs.
