
Al ingresar a su segunda campaña con los Dallas Mavericks, Cooper Flagg, de diecinueve años, enfrenta enormes expectativas tras un sólido cierre de su año de novato. A lo largo de sus últimas cincuenta y una apariciones, promedió veintitrés puntos, siete rebotes y cinco asistencias, consolidándose como una formidable amenaza en las penetraciones a pesar de encestar el veintinueve por ciento desde más allá del arco y tener dificultades con la eficiencia general.
