
Craig Breslow moldeó meticulosamente la futura plantilla de los Boston Red Sox de cara a la campaña de 2026 mediante adquisiciones estratégicas de jugadores y compromisos a largo plazo. Tras un final turbulento de su temporada en la ronda de comodines contra los Yankees, la directiva se concentró en establecer control y profundidad, asegurando a jugadores como Caleb Durbin y Willson Contreras mientras miraba hacia talentos jóvenes como Marcelo Mayer y evitaba grandes gastos en agentes libres como Pete Alonso.
