
Los Vegas Golden Knights han inaugurado la temporada 2026-27 de la NHL con un espectáculo ofensivo desbordante, impulsado no solo por sus estrellas, sino por una alineación profunda y multidimensional. En nueve partidos, el equipo ya acumula 35 goles —un promedio de 3.89 por encuentro—, con 13 jugadores distintos contribuyendo, incluyendo nueve que han anotado al menos dos veces.
Mark Stone lidera la ofensiva con seis goles, incluyendo un triplete el 16 de oct. por la noche, mientras que Jack Eichel suma cinco goles y 16 puntos.
Sin embargo, la verdadera historia radica en el reparto: Tomas Hertl y Victor Olofsson (a pesar de su lesión) tienen cuatro goles cada uno, mientras que los novatos Trevor Connelly y Brett Howden, junto a William Karlsson, Mitch Marner y Braeden Bowman, han aportado dos o tres goles por jugador. El registro de 7-2-0 y el primer lugar en la NHL reflejan cómo esta profundidad ofensiva equilibrada mantiene a la oposición en alerta, con el entrenador Ryan Craig destacando la importancia de que cuatro líneas operen sin fisuras para mantener el impulso del juego.
Más allá de los goles, la capacidad de los Golden Knights para reiniciar el partido ha sido una característica definitoria. Bowman, un ala de la cuarta línea, ofreció un ejemplo clave el 16 de oct.
al anotar en el segundo poderío para recuperar una ventaja de dos goles ante Calgary. La flexibilidad del equipo se extiende a los equipos especiales, con Ivan Barbashev sumando tres asistencias en el mismo partido, demostrando que las contribuciones no se limitan a las oportunidades de gol.
Craig resaltó la versatilidad de Bowman, destacando su habilidad para moverse en el lineup, presionar en el forecheck y brillar en los equipos especiales —una cualidad que subraya la adaptabilidad del equipo. Con jugadores como Bowman, Marc Gatcomb y Nic Dowd ejerciendo presión y aportando estabilidad defensiva, los Golden Knights demuestran que su éxito no depende de un puñado de estrellas, sino de un esfuerzo colectivo que los convierte en un rival temible noche tras noche.
