
Novak Djokovic consolidó su estatus como el líder histórico del tenis en títulos individuales masculinos al conseguir su séptima corona en el China Open, extendiendo su racha invicta en Pekín a un asombroso 34-0. El jugador de 39 años aseguró la victoria número 102 de su carrera cuando Alex de Minaur se retiró de la final debido a una lesión, un resultado que no solo llevó a Djokovic a superar el récord de Roger Federer, sino que también subrayó su dominio en la exigente gira asiática.
El torneo, sin embargo, estuvo marcado por la controversia, incluida una descalificación impuesta a Daniil Medvedev después de que golpeara a un espectador con una pelota durante su semifinal contra Djokovic. El comportamiento de Medvedev en la pista provocó llamamientos a favor de regulaciones más estrictas sobre la conducta de los jugadores, mientras que la carrera impecable de Djokovic —que culminó en un hito que iguala un récord— destacó tanto su longevidad como el desgaste físico de los calendarios del tenis moderno, donde los retiros y las lesiones se han vuelto cada vez más comunes.
