
Las aspiraciones de campeonato de los Philadelphia 76ers sufrieron un duro golpe en su partido de apertura de la pretemporada, cuando la estrella Joel Embiid ofreció una de las peores actuaciones de su carrera. En solo 24 minutos frente a los Brooklyn Nets, Embiid anotó un decepcionante 1 de 5 en tiros, cometió ocho pérdidas de balón y mostró una serie de fallos mentales preocupantes, incluyendo un error viral en el que no logró asegurar un pase abierto de *alley-oop* antes de fallar un tiro fácil de *layup*.
Sus dificultades trascendieron el error llamativo, con decisiones torpes en la pintura y una falta de concentración que dejó a los defensores aprovechando su indecisión. Las preocupaciones se agravan por la ya limitada profundidad en la pintura del equipo, tras la lesión de Achilles de temporada del suplente Ariel Hukporti en la pretemporada, obligando a los Sixers a depender aún más de la disponibilidad y confiabilidad de Embiid.
Con LeBron James y Jaylen Brown ahora en la plantilla, la presión sobre Embiid para rendir a un nivel élite nunca ha sido mayor, pero su actuación en la pretemporada plantea serias dudas sobre si podrá repetir su forma de MVP de principios de 2024, especialmente al enfrentar las demandas físicas y mentales de una profunda carrera hacia los playoffs. El banquillo de los Sixers, reforzado con incorporaciones como Dean Wade y Kentavious Caldwell-Pope, podría aportar profundidad en otros aspectos, pero la posición de pívot sigue siendo una debilidad evidente, y el reciente rendimiento de Embiid sugiere que las esperanzas de título del equipo podrían depender de una dependencia insostenible de su producción.
