
Recién salido de una agotadora participación en la Presidents Cup, donde lideró al equipo Internacional con cuatro puntos, Tom Kim voló directamente a Japón para competir en los Juegos Asiáticos. Durante cuatro rondas consecutivas en el Kasugai Country Club, el golfista de veinticuatro años registró tarjetas de 67, 66, 65 y 64 golpes, culminando con un total de 262, 18 bajo par, que le aseguró el campeonato individual masculino por tres golpes.
Más allá de asegurar la medalla de oro, la victoria le otorgó a Kim una exención del requisito de servicio militar obligatorio de Corea del Sur para hombres aptos. Al reflexionar sobre el intenso cansancio de viajar a través del Pacífico inmediatamente después de sus compromisos de equipo en Chicago, Kim describió el tramo final como el día más largo de su vida mientras ayudaba a Corea del Sur a capturar una medalla de plata por equipos detrás de China.
