
Las Golden State Valkyries escribieron su nombre en la historia de la WNBA al conquistar su primer campeonato en solo su segunda temporada, superando a las Atlanta Dream en una dramática victoria en el Juego 7. Las Valkyries aseguraron un triunfo de 68–63, con la escolta Gabby Williams entregando un rendimiento destacado, anotando 30 puntos —incluyendo un explosivo segundo tiempo— para ganar el premio a la Jugadora Más Valiosa (MVP) de las Finales.
La serie, disputada en siete partidos, mostró la resiliencia de ambos equipos, aunque los puntos decisivos de Williams sellaron el histórico triunfo del equipo. El campeonato marca el ascenso más rápido de un equipo de expansión en la historia de la WNBA, consolidando el rápido crecimiento de Golden State como contendiente en la liga.
