
En peligro de eliminación, las Dallas Wings forzaron un tercer y decisivo partido contra las Golden State Valkyries al conseguir una victoria de 108-100 en la prórroga como visitantes. La base Arike Ogunbowale lideró el ataque al anotar 45 puntos, estableciendo un nuevo récord de anotación en un solo partido para la postemporada de la WNBA.
Mientras tanto, Paige Bueckers tuvo dificultades para encontrar su ritmo, logrando apenas 10 puntos con 3 de 13 en tiros de campo tras una sólida actuación inicial en la serie.
