
La National Football League impuso una suspensión de media docena de partidos y una multa de medio millón de dólares al máximo responsable de la franquicia de San Francisco tras un arresto en Ohio a finales de este verano. El ejecutivo emitió una declaración pública expresando profundo arrepentimiento y asumiendo toda la responsabilidad por los cargos menores que enfrentaba, mientras que tres partidos ya cumplidos mientras estaba ausente del club contarán para cumplir con la sanción impuesta por la liga.
