
Eslovenia finalmente aseguró una medalla de oro en sus campeonatos europeos en casa tras un comienzo difícil en el evento. Tras la ausencia de su estrella principal y una serie de resultados por debajo de las expectativas, el veterano de 36 años, Primož Roglič, entregó un rendimiento ganador en la contrarreloj.
A pesar de un fallo en la radio al inicio de su recorrido, el experimentado ciclista confió en sus instintos para navegar el circuito y reclamar el título. Roglič expresó su profunda gratitud por el apoyo local y la oportunidad de celebrar con su público en casa.
Mencionó que aún está decidiendo su calendario de carreras para la próxima temporada, pero planea lucir la camiseta del campeón europeo independientemente de su equipo futuro. Esta victoria proporcionó un cierre memorable para la campaña de la nación anfitriona.
