
Los Dallas Cowboys llegan al enfrentamiento de horario estelar del domingo en Lambeau Field con una urgente necesidad de una victoria contundente, especialmente después de una racha decepcionante que incluye una derrota mediocre ante los Tampa Bay Buccaneers —equipo sin victorias—, un partido que Al Michaels calificó como un ‘juego que no se podía perder’ antes de que los Cowboys cayera por completo. Esta es la primera vez en casi una década que los Cowboys se enfrentan a los Green Bay Packers sin una victoria, habiendo perdido 10 de sus últimos 11 encuentros (incluyendo playoffs) desde un triunfo de visitante por 30-16 en la temporada de novato de Dak Prescott.
Esa victoria de 2016 formó parte de una racha de cinco juegos ganados en Green Bay, pero las esperanzas de Dallas en los playoffs se desvanecieron en un revés al año siguiente, desencadenando una sequía de tres años sin clasificación que continúa tras dos derrotas consecutivas en la ronda de Wild Card ante los Packers en 2023 y 2024. Las apuestas no podrían ser más altas esta temporada, ya que otra derrota dejaría a Dallas al borde de la eliminación de la contienda por los playoffs por un tercer año consecutivo.
En el ataque, las dificultades de los Cowboys contra Green Bay la temporada pasada fueron evidentes, comenzando con tres *punts* seguidos y una tasa de conversión en tercera y cuarta de apenas 4-11, mientras que los Packers dominaron en el último tramo con 10 de sus 14 intentos en tercera y cuarta culminando con éxito. A pesar de reducir un marcador de 13-0 a un empate de 16-13 al final del primer tiempo, Dallas selló su destino en la prórroga tras un avance decisivo de Jordan Love que fue frenado por la interceptación de Jack Sanborn.
Los Packers luego aprovecharon con un gol de campo en el último segundo, entregando a Dallas su segunda derrota más anotadora de la temporada (40 puntos en contra). Mientras tanto, la transición defensiva bajo el nuevo coordinador Christian Parker aún no ha mostrado mejoras significativas, ya que la unidad sigue atrapada en la ineficiencia tras permitir 40 puntos en la derrota del año pasado —una cifra solo superada en dos ocasiones durante la temporada (44 puntos ante Broncos y Lions).
Con el ataque de los Packers funcionando bien en tercera y cuarta incluso en recientes derrotas, Dallas debe encontrar su juego de carrera y disciplina defensiva para evitar otro resultado humillante en Wisconsin.
