
Respaldada por el apoyo espiritual de un prominente pontífice local, la franquicia de béisbol de Chicago dio inicio a su camino en la postemporada con una sólida victoria como visitante.
El Papa León XIV, antes conocido como Robert Francis Prevost, transmitió un mensaje formal de aliento al directivo del club Jerry Reinsdorf antes del enfrentamiento inaugural de comodines. El equipo de Chicago aseguró entonces un triunfo por 6-3 sobre Houston en el Daikin Park, con contribuciones ofensivas de los jugadores Colson Montgomery y Sam Antonacci.
