
Durante la Serie de Comodines de la Liga Americana, los New York Yankees demostraron una capacidad para triunfar mediante el juego pequeño y la velocidad en lugar de depender únicamente de los jonrones. El mánager Aaron Boone elogió a su plantel tras una victoria que sentenció la serie en The Bronx, señalando que su enfoque ofensivo versátil incluyó toque de bola, bases robadas y turnos al bate prolongados.
