
Tras una exitosa victoria inaugural en el torneo de Pekín, la competidora estadounidense compartió su agradecimiento hacia los seguidores locales que le entregaron regalos y notas personales. Durante una sesión con los medios, admitió que leer los cálidos mensajes le arrancó lágrimas de los ojos, al tiempo que reaccionó a su gracioso apodo de temática frutal.
Más tarde, superó a su rival en una batalla de tres sets para asegurar su lugar en la siguiente ronda.
