
Los Minnesota Vikings traspasaron recientemente al mariscal de campo J.J. McCarthy mediante un intercambio, poniendo fin de manera abrupta a su etapa en la franquicia.
La gerencia y el cuerpo técnico decidieron finalmente separar sus caminos debido a que las lesiones persistentes le impidieron conseguir suficiente tiempo de juego y desarrollo. Si bien la operación generó un impacto económico por jugador cortado (dead cap) para el próximo año, la directiva logró liberar millones en efectivo total y espacio salarial.
