
Durante las presentaciones previas al tercer y decisivo juego de su serie de playoffs, el público local en San Francisco trató a Paige Bueckers de manera muy diferente a sus compañeras de los Dallas Wings. Mientras la arena abucheó con fuerza al resto del quinteto inicial visitante, señalando especialmente a Arike Ogunbowale tras su actuación anotadora récord en el encuentro anterior, los aficionados ofrecieron aplausos cálidos específicamente para Bueckers.
La base novata se había ganado previamente la buena voluntad de la afición local al elogiar su enérgico ambiente tras el partido inaugural del enfrentamiento.
Cuando la acción finalmente concluyó en el maderamen, el equipo visitante aseguró una ajustada victoria por 108-100 en la prórroga para liquidar la serie. El físico enfrentamiento presentó momentos intensos en la recta final, incluida una tensa secuencia cerca del final del tiempo extra en la que Ogunbowale y Tiffany Hayes incurrieron en faltas flagrantes tras una colisión física.
Al final, el exitoso impulso en la prórroga permitió a Dallas escapar del ambiente hostil con el triunfo.
