
Por Vinaya · 6 de octubre de 2026
Los San Francisco 49ers demostraron el domingo que la compostura tras el descanso sigue siendo su mayor virtud, superando un inicio estancado para vencer a los Denver Broncos 24-14 en el Levi's Stadium. Empatados 3-3 al descanso tras un bloqueo al patada de Eddy Pineiro cuando expiró el tiempo en el segundo cuarto, San Francisco desmanteló sistemáticamente a Denver en los dos cuartos finales.
El resultado mantuvo el récord imbatido de los 49ers, mientras que Denver no logró suficiente consistencia ofensiva para mantenerse competitivo.
Kyle Shanahan alcanzó su victoria número 95 como entrenador en jefe de San Francisco, superando oficialmente a Bill Walsh como el entrenador con más partidos dirigidos en la historia de la franquicia. Su ofensiva acumuló 190 yardas totales y nueve primeras descargas en una primera mitad lenta antes de tomar el control absoluto.
La defensa de Denver sufrió golpes críticos cuando Pat Surtain II salió en el segundo cuarto con una lesión en el tobillo por contacto no forzado y Riley Moss cayó antes del descanso, abriendo brechas que Shanahan aprovechó en los últimos treinta minutos.
Los 49ers anotaron 21-11 más que Denver en el segundo tiempo, inclinando el partido a su favor. Un momento clave llegó en el tercer cuarto cuando Marvin Mims perdió un balón en un regreso de patada, marcando el único balón forzado de San Francisco en el día y produciendo rápidamente un touchdown de Deebo Samuel.
Más tarde, Christian McCaffrey coronó una jugada de 74 yardas con una carrera de un yard para anotar, contribuyendo con 70 yardas totales desde la línea de scrimmage en una tarde en la que Denver también perdió a Pat Bryant por una lesión en la pierna que lo obligó a ser sacado en camilla del campo.
Brock Purdy dejó el partido fuera de alcance justo antes de la advertencia de dos minutos del cuarto cuarto al conectar con George Kittle en una anotación de 56 yardas. Purdy cerró su partido con 19 completos de 30 intentos para 218 yardas y dos anotaciones, apoyándose fuertemente en Mike Evans, quien produjo cinco recepciones para 76 yardas mientras jugaba con una lesión en las costillas.
San Francisco sufrió su propia lesión cuando Kyle Juszczyk salió con una lesión en la rodilla, pero su línea defensiva se ajustó sobre Bo Nix, quien completó 25 de 42 pases para 214 yardas. Un patada fallida de 58 yardas por Wil Lutz con 1:18 restantes apagó las débiles esperanzas de Denver.
Lo que suman estas cifras es un récord de 4-0 que destaca la resiliencia de San Francisco en partidos ajustados. Aunque Denver mantuvo el marcador empatado durante treinta minutos, los 49ers capitalizaron los errores del rival, superaron ausencias clave y entregaron jugadas explosivas en momentos decisivos para mantener su liderazgo en la tabla.