
El equipo femenino de Manchester City ha comenzado su temporada con una racha invicta en la Women’s Super League (WSL) y la Champions League, demostrando una notable profundidad y flexibilidad táctica bajo la dirección de la entrenadora Emma Jeglertz. El equipo aún no ha alineado el mismo once inicial en ningún partido, pero su capacidad para recuperarse de desventajas ha sido una característica destacada, incluyendo una remontada dramática de 4-2 ante Arsenal en la WSL y una inversión de un 0-2 para empatar 2-2 contra Bayern Munich en su debut en la Champions League.
Jugadoras que entran desde el banquillo, como Beth Mead y Kerstin Casparij, han tenido un impacto inmediato, con Mead dando una asistencia y Casparij anotando al primer toque, mientras que City también ha sumado seis puntos desde posiciones de derrota en la WSL, la cifra más alta entre todos los equipos hasta ahora en esta temporada. A pesar de dificultades iniciales en Europa, como un empate 1-1 con Real Madrid, Jeglertz ha insistido en la necesidad de mejores actuaciones para avanzar en el torneo, reconociendo que la competencia solo se intensificará a medida que avance la campaña.
Lesiones en jugadoras clave como Vivianne Miedema, Sydney Lohmann, Rebecca Knaak y Risa Shimizu, junto con el reciente revés de Sam Coffey, han puesto a prueba la resiliencia del equipo, aunque su profundidad ha evitado hasta ahora una caída en el rendimiento. El historial reciente de City al equilibrar compromisos domésticos y europeos ha sido irregular, con segundos puestos en la WSL seguidos de eliminaciones tempranas en la Champions League, pero el inicio de esta temporada sugiere que podrían estar rompiendo ese patrón, siempre que puedan mantener su actual momentum.
