
El exjugador del Manchester City Micah Richards compartió su desconsuelo y enfado después de que un panel independiente declarara a su antiguo equipo culpable de numerosas infracciones de las normas financieras ocurridas entre 2009 y 2018. La investigación concluyó que la organización utilizó acuerdos fraudulentos para ocultar una financiación que superaba los ochocientos treinta millones de libras, aunque los dirigentes del club continúan disputando las conclusiones y planean presentar una apelación para el dos de octubre.
Jamie Carragher opinó sobre las repercusiones, sugiriendo que se deberían retirar los campeonatos conseguidos en el pasado debido al escándalo, mientras que los directivos del City defendieron su integridad afirmando que se ignoraron pruebas vitales. Durante el periodo en cuestión, la plantilla logró tres trofeos de liga nacionales, dejando a antiguos rivales y fieles aficionados lidiando con una profunda incertidumbre.
