
Los Los Angeles Rams, antes aclamados como favoritos al Super Bowl en la pretemporada con una plantilla apodada el 'Equipo Soñado' tras operaciones destacadas por Myles Garrett y Trent McDuffie, han tenido un mal inicio. Tras comenzar la temporada con un desastroso viaje a Australia, el equipo ahora tiene un récord de 2-4, uniéndose a un grupo élite de cinco equipos anteriores con aspiraciones al título que registraron marcas negativas en los primeros seis partidos en los últimos cincuenta años.
Ninguno de esos equipos avanzó a un campeonato de conferencia, y los Rams enfrentan una prueba crítica la próxima semana como visitantes contra los Las Vegas Raiders tras una dolorosa derrota 18-16 ante los Arizona Cardinals en el SoFi Stadium. La derrota marcó otro giro frustrante para el entrenador principal Sean McVay, quien ha luchado por canalizar la energía de estrellas como Aaron Donald y Davante Adams, además de abordar pérdidas costosas y penalizaciones que han afectado a la ofensiva esta temporada.
McVay reconoció la necesidad de un mejor liderazgo, admitiendo: *'Tengo que hacer un mejor trabajo y descubrir exactamente cómo logramos que los jugadores se calmen y se enfoquen.'* Con jugadores clave como Garrett y McDuffie fuera por lesiones, los Rams deben encontrar la manera de reorganizarse rápidamente o arriesgarse a caer en el mismo patrón histórico de promesas iniciales seguidas de un colapso.
