
Tras una rápida eliminación en la postemporada a manos de sus acérrimos rivales de división, el receptor de Boston Willson Contreras expresó su aguda frustración con respecto a la fuerte dependencia de la organización en estrategias basadas en computadoras. El equipo se despidió de la ronda de comodines tras perder partidos consecutivos, cediendo un marcador global desigual en la serie de dos juegos una vez que los lanzadores abridores fueron retirados.
Contreras dejó en claro que los modelos numéricos y las hojas de datos no pueden reemplazar la presencia de veteranos experimentados al competir en el terreno de juego, sugiriendo que el grupo de liderazgo se inclinó demasiado hacia la supervisión algorítmica.
El mánager Chad Tracy tomó las controvertidas decisiones de pitcheo durante la serie que finalmente atrajeron el escepticismo tanto de Contreras como del lanzador abridor Sonny Gray, este último habiendo enfrentado una salida temprana. La derrota coronó una caída a finales del verano para un club que previamente había protagonizado una impresionante recuperación a mitad de temporada antes de tocar fondo en septiembre con la producción ofensiva más baja de toda la liga.
Boston ahora enfrenta un invierno crucial de ajustes en la plantilla mientras los contribuyentes clave se dirigen hacia la agencia libre y la directiva reevalúa su enfoque táctico.
