
El relevista de los Los Angeles Dodgers, Yoshinobu Yamamoto, consolidó su reputación como uno de los lanzadores más dominantes en la postemporada del béisbol con una actuación contundente en el Juego 3 de la NLDS contra los Atlanta Braves. Yamamoto lanzó siete entradas sólidas, permitiendo solo una carrera y ponchando a 10 bateadores —cifra máxima en su carrera—, un logro que lo ubica entre un grupo élite de lanzadores de los Dodgers con doble dígito de ponches en postemporada.
Sus 10 ponches marcaron el **20º** juego así en la historia de la franquicia en postemporada, junto a leyendas como Clayton Kershaw, Don Newcombe y Sandy Koufax, quienes también registraron múltiples juegos con doble dígito de ponches en octubre. La consistencia de Yamamoto en momentos de alta presión es inigualable: ahora tiene un récord de 8-1 en postemporada con un promedio de carreras limpias de 2.14, y los Dodgers han ganado 10 de sus 11 apariciones, incluyendo cinco victorias consecutivas sin permitir más de una carrera o base por bolas en ninguno de esos juegos —todos de visita—.
El manager Dave Roberts elogió la calma de Yamamoto, destacando la capacidad del lanzador para ejecutar bajo presión a pesar de algunos pequeños errores. La última actuación de Yamamoto suma a una temporada en la que ha limitado a los rivales a cero o una carrera en 15 de sus 29 inicios, reafirmando su estatus como un brazo confiable cuando los Dodgers más lo necesitan.
Con su historial en postemporada y su desempeño del martes, Yamamoto ha afianzado su lugar como un factor clave en cualquier posible camino al campeonato.
