
Durante un mitin político en Iowa la semana pasada, Donald Trump criticó a las Finales de la WNBA por las rutinas previas a los partidos en las que los equipos se retiran de la cancha antes del himno nacional, sugiriendo que los espectadores boicoteen a la liga por completo. A pesar de las reacciones públicas y los comentarios de voces externas, las atletas y entrenadoras tanto del Atlanta Dream como de las Golden State Valkyries han declinado involucrarse en la controversia, señalando que abandonar la duela antes de la canción ha sido una práctica habitual a lo largo de múltiples temporadas.
Ante los próximos enfrentamientos por el campeonato, jugadoras como Allisha Gray y Kiah Stokes enfatizaron que se están protegiendo del ruido de las redes sociales y se manteniéndose unidas con sus compañeras. La entrenadora principal de las Valkyries, Natalie Nakase, y la delantera Gabby Williams aclararon además que la rutina es simplemente parte de su preparación regular previa al partido en lugar de una declaración política intencionada, mientras que la sede de la liga ha optado por mantener su silencio sobre el asunto.
