
Las preocupaciones van en aumento entre figuras destacadas del fútbol inglés y europeo por la posible inclusión de Manchester City en la Champions League de la próxima temporada, especialmente si el club enfrenta sanciones severas tras su audiencia de apelación. Fuentes indican que, de ser rechazado el recurso de City y recibir penalizaciones significativas—como deducción de puntos, multas sustanciales o restricciones en fichajes—, su participación en la competición europea de élite podría volverse políticamente insostenible.
El tema gira en torno a la licencia UEFA de City, actualmente bajo revisión por parte de la Football Association y la Premier League, aunque el proceso se basa en datos financieros que preceden a cualquier sanción. Las licencias suelen otorgarse si los clubes cumplen con los criterios básicos, dejando poco margen para su denegación a menos que existan deudas impagas o infracciones graves como el amaño de partidos—ninguna de las cuales aplica a City.
No obstante, el cronograma sigue siendo incierto, ya que las nuevas reglas disciplinarias de la Premier League podrían posponer una decisión final hasta enero, dejando a la UEFA sin capacidad de actuar hasta que el proceso concluya. La única ruta europea garantizada para City en la próxima temporada sería a través de triunfos en copas domésticas, con su próximo partido de cuartos de final de la FA Cup contra Brighton el 28 de oct.
ofreciendo una posible plaza en la Europa League o Conference League si avanzan.
